miércoles, 8 de julio de 2009

0.10

Me molesta espectacularmente que los comerciantes y los empleados de los comerciantes me roben los 10 centavos de vuelta, cuando redondean hacia el entero. No me molesta tanto los caramelos a modo de vuelto, porque al menos tengo caramelos y aparte me gustan. Pero me saca de quicio que se queden con mi plata. El otro día realicé una compra por 39,90 y la vendedora me dice: 40 pesos... Y me da 60 de vuelto.

Para qué... Básicamente le dije que no me molestaba pagar 40 pesos si el precio dijera 40. Pero si lo ponen a 39,90 para que los boludos crean que sale 39 (puro marketing) y lo compren, entonces no me tomen dos veces por boludo robandome 10 centavos, y le dije que era eso, que me estaba robando, como un ladrón con una pistola. No duró mucho mi desquite porque enseguida me fui con los 10 centavos. Pero fue un triunfo contra el mundo corporativo.

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